viernes, 16 de septiembre de 2011

¿Porque los hombres prefieren mujeres difíciles?




 Las mujeres tenemos  que entender que los hombres adoran la "emoción de la cacería" y que son muy competitivos. Les gusta correr automóviles, el atletismo y la cacería. Les gusta arreglar desperfectos, descubrir cosas, la persecución.

El juego del gato y el ratón, que para las mujeres es tan frustrante, para los hombres es emocionante; y ésta es una diferencia básica entre hombres y mujeres. Para una mujer, el objetivo suele ser lograr una relación de compromiso, también conocida como puerto de destino; para el hombre, el viaje por el camino a ese destino suele ser lo más divertido.

La difícil sabe que cuando un hombre quiere algo va a ir tras eso, e ir tras ello hace que lo quiera aún más. Si no tiene éxito desde el primer momento, comienza a desearlo todavía más, pues esto captura su interés y excita su imaginación. La mujer que es demasiado buena es como un balde de agua fría en este proceso. Es más probable que un hombre se aburra cuando no ha tenido que invertir demasiado de sí mismo.


Nadie respeta un regalo ni una limosna en ninguna faceta de la vida. Cuando una mujer se acuesta con un hombre desde el primer momento, deja de atraerlo hacia ella. Los hombres admiten que si es el sexo es demasiado fácil de obtener, no es tan bueno.

Cuando una mujer no cede fácilmente y no parece dócil o sumisa, obtenerla se vuelve más estimulante.

Un ejemplo: cuando él sale de viaje de cacería con los amigos no le importa dormir una semana completa en un saco viejo y sucio y quedar cubierto de piquetes de mosquito.

No le importa comer comida que en otra situación no tocaría. ¿Por qué? Por la cacería.

Y después si realmente logra cazar un alce, regresa a casa más orgulloso que un pavo real y quiere colgar la cabeza del alce en la pared del estudio.

Si le fueras a tirar un alce muerto a la puerta, no querría tener nada que ver con él.

Podría ser el mismo alce que él cazó, y aún así tendría un efecto totalmente diferente en él. Esta es la forma en que la persecución afecta su interés por una mujer. Si una mujer acosa a un hombre, provoca el mismo efecto que si le fuera a dejar un alce muerto frente a su puerta.

El objetivo mientras estén saliendo no es ser mala. Es provocarle la emoción de la cacería yendo poco a poco y dejándolo ser un hombre.

Estar a punto de obtener algo genera un deseo que debe satisfacerse.

Los hombres suelen admitir: "Siempre quieres aquello que no puedes tener". La difícil  nunca deja que él sienta que la tiene bajo su poder. Como no la tiene totalmente, nunca deja de perseguirla.

Por lo tanto, cuando él piense que está haciendo progresos y que te tiene justo donde quería, a veces es adecuado recordarle, amablemente, que no estás bajo su poder.


Comparaciones entre la chica buena y la difícil: 

Situación 1: Te llama y espera que estés en casa.

- Si la chica buena sale, lo llama antes para avisarle dónde va a estar y a qué hora va a volver.

- La difícil lo deja imaginarse de vez en cuando donde estará.

Situación 2: El dice que llamará a cierta hora y llama cuatro horas más tarde.

- La chica buena le grita y le dice que estaba preocupada: "¡Me deberías haber llamado!".

- La difícil no se molesta con facilidad, así que no es tan fácil saber lo que está pensando. Puede o no contestar el teléfono, lo que hace que él la extrañe.

Situación 3: Parece estar un poco retraído, pensativo y no demasiado conversador.

- La chica buena lo interroga constantemente y le pregunta: "¿Qué estás pensando?". Le preocupa que se esté alejando de ella.

- La difícil se mete en sus propios pensamientos. No entra en pánico, lo que hace que él se acerque a ella.

Situación 4: Siempre llega tarde a las citas y la deja esperándolo.

- La chica buena lo espera, lo llama a su celular y le dice que "debería valorarla más".
- La difícil espera media hora y después hace otros planes.

La diferencia entre estas situaciones no es tanto sobre cómo lo trates sino cómo te trates a ti misma. El comportamiento de la cabrona le deja saber sin palabras que no va a dejar su vida a un lado para darle cabida a él.


Un hombre sabe cuál mujer va a ceder a sus deseos de último minuto.

Algunas veces un hombre va a intentar conseguir boletos para algo en último minuto. O va a planear una sorpresa romántica. Es espontáneo, pero deja claro que tú eres su prioridad así que es inofensivo. Estás en buen camino si te llama todo el tiempo y te quiere ver.


Sobre lo que debes estar alerta es sobre ir a citas de último minuto o sobre recibir esas llamadas para hacer algo a última hora porque él no tenía nada mejor que hacer.

Algunas veces cuando una mujer tiene sentimientos por un hombre, no distingue si el hombre te usa como respaldo o si realmente es un hombre que te adora.
Un ejemplo común es la "típica llamadita". Primero, el tipo dice que está esperando que alguien lo llame para poder confirmarte si podrá verte. Te llama a las 5:00 y te dice que todavía no se bañó pero que ya va para allá. A las 7:00 te vuelve a llamar y te sale con que: "Mi amigo Juan pasó por aquí". Y te dice que va a salir un rato con él pero que te quiere ver más tarde. Regresa muy tarde, y entonces es cuando quiere verte, siempre y cuando tú vayas a su casa.

No importa cuánto quieras verlo, no vayas. En este punto, deberías de considerar seriamente no volver a verlo nunca más. Si vas, no te vas a volver más atractiva ante sus ojos, más bien estarás disminuyendo su atracción por ti.

La difícil es muy dulce. Tan dulce como un durazno. Pero dentro de éste hay un hueso muy duro. Y esto significa que cuando un hombre le falta al respeto no tiene por qué explicar lo que es obvio. No hay manera de permanecer firme en una relación y al mismo tiempo aceptar conductas groseras. Un hombre de calidad no quiere a una mujer que pueda pisotear. No hay nada de malo en tener un poco de respeto por ti.

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